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17 feb. 2018

RESEÑA | Manual de pérdidas (Javier Sachez García)


¡Hola, mis Utópicos!
Como bien sabéis, no soy muy fan de la novela realista contemporánea, pues en mi día a día ya tengo una dosis más que suficiente de realidad y en la literatura busco cosas que se alejen de lo que conozco y me transporten a mundos y épocas lejanas. Por eso, cuando digo que me ha gustado un libro realista ambientado en la época actual, es porque es bueno, como el libro del que os voy a hablar hoy, Manual de pérdidas, del autor Javier Sachez García, que muy amablemente me envió y dedicó, así que desde aquí darle infinitas gracias porque me hizo muchísima ilusión recibir con tanto mimo un libro con tanto sentimiento. Y ahora, sin más preámbulos, ¡dentro reseña!



Lo primero que encontramos es un prólogo bastante extenso (para ser un prólogo, entiéndase), preludio de todo lo que está por venir.

A continuación, observamos que el libro está dividido en tres partes, que nos ayudan a situarnos en la historia. La primera podría decirse que es la presentación de los personajes más importantes que nos van a acompañar a lo largo de toda la novela y, por supuesto, de nuestro protagonista, Abdón. En esta parte descubrimos parte de la infancia de este profesor retirado que está empezando a tener pérdida de memoria. Le conocemos a él, a su familia y, por supuesto, sus libros. Es aquí cuando el protagonista decide que no quiere tener un montón de libros en su casa cuando dentro de poco ni siquiera podrá leerlos y se le ocurre la idea que da forma a esta historia, la de devolver los libros que una vez le fueron regalados a las personas que le obsequiaron con ellos para que le recuerden cuando él no pueda hacerlo. A las que siguen vivas y ha podido localizar, claro. Es una manera entrañable de decirle a las personas que una vez formaron parte de tu vida que, a pesar del tiempo y la distancia, las quieres, te acuerdas de ellas y tú también quieres que ellas se acuerden de ti cuando ni tú mismo seas capaz de reconocerte en el espejo.
Se acercan para darle a su padre el protocolario beso de despedida y Abdón gira levemente el rostro para recibir aquellos besos en la mejilla. A su hija le irrita esa forma de actuar. Ella quiere que su padre también bese y que no se limite a colocar la cara para recibir sin dar.
Después nos adentramos de lleno en mi parte favorita de la historia, el viaje. Creo que esta parte no podría tener un nombre más acertado, pues la define a la perfección. No solo es el viaje que recorre Abdón acompañado de su hija Virginia para devolver los libros a sus legítimos dueños, sino que es el viaje de su degeneración, el viaje en que la enfermedad se hace más patente que antes, el viaje en el que se adentrará en recuerdos pasados y tendrá que enfrentarse a ellos, pero, sobre todo, es un viaje de redención para con su hija. Abdón sabe que nunca fue un padre ejemplar. En este viaje por carretera con su hija se dará cuenta e intentará enmendarlo lo mejor que sepa en el poco tiempo que le queda.
La joven comprende que ha comenzado para ella una lucha diaria junto a su padre. Una guerra silenciosa en la que dominarán las reservas y los recuerdos mudos.
Por último, tenemos el regreso. La vuelta a casa después de reencontrarse con su pasado y algunas de las personas que formaron parte de él. La vuelta a la realidad. Una realidad en la que su enfermedad está ya muy avanzada y amenaza con destruir absolutamente todo lo que Abdón conoce pues, como ya he dicho, ni él mismo es capaz de reconocerse.
Lo terrible no es olvidar el nombre de las personas. Lo terrible es olvidar su significado.
Escrita con una pluma magistral, esta historia te llegará al corazón por lo real que es. Mi iaio también padeció esta enfermedad y he visto reflejado en este libro todas las etapas de la misma por las que él pasó. Las pérdidas momentáneas de memoria, las lagunas mentales, el no reconocer a la gente que le rodea, esa agresividad ante su sensación de indefensión y vulnerabilidad... Pero, aunque ya estuviera familiarizada con esta enfermedad, hay algo que me ha chocado tremendamente y que me ha hecho reflexionar y casi llorar. Nunca me había parado a pensarlo. Puede que fuera porque a mi iaio nunca lo había visto con un libro en las manos. Y es precisamente eso. Si tenemos la mala suerte de padecer esta enfermedad en el futuro... nos olvidaremos hasta de leer. Era algo que jamás me había planteado hasta ahora. Yo, que en lo que llevamos de año ya llevo devorados diez libros y estoy disfrutando de tres maravillosas historias ahora mismo... Me aterra pensar que llegará el día en que no sabré ni para qué sirven esas cosas con hojas y dibujos que tengo en las estanterías. ¡Que ni siquiera recordaré quién es Neil Gaiman ni por qué es mi autor favorito!


Esto me ha hecho empatizar muchísimo con el personaje. En esta historia, a cada rato hay referencias literarias a los libros que leyó en el pasado. Un compendio de obras bastante completito, he de añadir. Ya sabéis que me encantan los libros que recomiendan otros libros. El caso, que ver cómo este personaje poco a poco iba perdiendo la capacidad de leer esos pequeños tesoros ha sido desgarrador a la vez que hermoso.

Por otro lado, me ha gustado mucho cómo el autor se ha imaginado cómo podían ser los reencuentros con personas a las que llevas décadas sin ver solo para devolverles un regalo que un día te dieron, un libro. Todos los encuentros son diferentes, todos y cada uno de ellos le aportan algo a Abdón... y también se quedan con algo suyo, un pedacito de su memoria, del hombre que una vez fue y que poco a poco está dejando de ser. Este libro te ayuda a recordar que somos lo que somos por todo lo que hemos vivido y recordamos. En el momento en que dejamos de recordar... morimos.
—Sí. Él trataba los libros como su fuesen personas.
—Bueno. Eso no está mal, padre. Lo triste es cuando se trata a las personas como si fuesen libros. 
Una historia muy real, tan real que duele y fascina al mismo tiempo, pues acompañar a alguien en sus últimos años de vida es muy intenso, para bien y para mal. Y es precisamente eso lo que hacemos en este libro, acompañar a Abdón y sus libros en su último viaje antes de desprenderse de sí mismo.

Escrito con una pluma magistral, este libro encantará a la gente que disfrute con las descripciones elaboradas y le encante aprender nuevas palabras. Quizá esto mismo a mí me ralentizaba un poco la lectura, pues ya sabéis que a mí me gusta más ir al grano y al centro de la acción. Pero sé que eso es problema mío y que el autor ha hecho un gran trabajo con su pluma, muy delicada, culta y rebosante de ganas de contar. Además, al estructurar el libro en las tres partes, cada una de ellas conformada con capítulos cortitos, ha hecho que su lectura sea ágil.

En definitiva, una historia que me ha llegado a la patatita por la importancia que se le da a la literatura y los libros, lo humano de los personajes y que me ha hecho reflexionar. Otro libro lleno de casi 30 post-its por las frases memorables que contiene.


De nuevo, me gustaría dar las gracias al autor por enviarme su libro. Sin duda, no es lo que acostumbro a leer, pero me ha gustado y estoy segura de que a vosotr@s también os puede gustar mucho. Sin duda, se mereció ganar el I Premio de Novela Breve "Pancho Guerra". Si tenéis ocasión de haceros con él, no lo dudéis. Os adentraréis en un viaje que no os dejará indiferentes.

¡Y esto es todo por hoy, mis Utópicos!
Aún no estoy completamente recuperada del golpazo que me di hace unas semanas,
sigo con un desgarro interno en el costado importante, pero aun así estoy realizando las prácticas
de Educación Física en el cole y a tope con el TFG.
Así que si estoy más desconectada de lo normal, perdonadme.
Ojalá pronto pueda traeros vídeos y esas cositas ^^
Mientras, sed muy felices y comed muchas galletitas ;)

¡Un abrazo enrome y feliz fin de semana! 💛

7 feb. 2018

RESEÑA | Las chicas son de ciencias (Irene Cívico y Sergio Parra)


¡Hola, mis Utópicos! Los que me seguís por Instagram ya conoceréis este libro y lo mucho que me has fascinado. Los que no lo hagáis, ya estáis tardando en seguirme para enteraros antes que nadie de mis lecturas y cotilleos varios ;) Pero tranquis, que para todos vosotros hoy os traigo la reseña completa de una de mis mejores lecturas de 2018, Las chicas son de ciencias de Irene Cívico y Sergio Parra con las increíbles ilustraciones de Nuria Aparicio, cortesía de la editorial Montena a quienes les doy infinitas gracias por dejarme disfrutar de esta maravilla que, por cierto, sale a la venta mañana mismo, ¡así que ya estáis tardando en ir a reservarlo!



Hace unos meses, en el colegio donde yo estaba haciendo prácticas, desde el Ministerio de Educación, si no me equivoco, mandaron hacer a los estudiantes una encuesta sobre si sabían detectar el machismo en su entorno. Una de las preguntas era si había un número equilibrado de mujeres y hombres en los libros de texto. El alumnado no entendió esta pregunta. La profesora cogió el libro de Ciencias Sociales. Más del ochenta y cinco por ciento de las ilustraciones y de los nombres citados hacían referencia a varones. Me sentí arder por dentro. No es justo. No es justo ni que se nos aparte a las mujeres de una manera tan gratuita en los libros de texto ni que las futuras generaciones, tanto de mujeres como de hombres, crezcan sin prácticamente ningún referente femenino en casi ningún campo. Seamos sinceros, a grandes rasgos y generalmente:

¿Cuántas mujeres músicas se estudian en el área de Música? Ni en mi época de estudiante ni en lo que he podido observar últimamente se nombra en ningún momento a ninguna. ¿Cuántas deportistas femeninas se ponen de ejemplo en las clases de Educación Física? Con algo de suerte quizá Mireia Belmonte le suene a quienes vean el telediario o las últimas Olimpiadas. ¿Cuántas mujeres escritoras se estudian en Lengua y Literatura? Ni tan siquiera a Jane Austen he logrado ver en mis libros de texto de secundaria ni Bachiller. ¿Y cuántas mujeres científicas se nombran en clase de Ciencias o Matemáticas? Cero. Bueno, con suerte alguna vez se nombre en voz alta a Marie Curie, pero en el libro de texto... nada de nada.

Ahora es cuando alguien dice que tradicionalmente la mujer no ha podido acceder a la educación (ni siquiera hoy en día este derecho está garantizado en todos los países) y, por lo tanto, es normal que no hayan tenido tantas oportunidades como los hombres de acceder a esos conocimientos, habilidades y oficios tradicionalmente únicamente reservados a los hombres. Vale, cierto. Pero ¿eso es razón suficiente para silenciar y apartar a las pocas mujeres que sí lograron hacerlo? Porque es innegable que han habido más hombres científicos, músicos, escritores, etc., a lo largo de la historia. Pero ¿que ellos sean mayoría en estos aspectos es motivo suficiente para silenciar a las pocas mujeres que lograron estar a su altura o insluso por encima? Yo creo que no.

Pues bien. Os presento el nuevo libro que debería ser obligatorio en toda aula de Educación Primaria, de Educación Secundaria y en cualquier ámbito y etapa de la vida. Si ninguna editorial que se dedique a los libros de texto está por la labor de visibilizar a la mujer en los campos tradicionalmente masculinos porque les supone un gran esfuerzo indagar un poquito más a fondo hasta encontrar a esas mujeres en lugar de quedarse con las hazañas de los hombres que son más fáciles de encontrar porque son más, es tarea nuestra (del resto de personas) buscar otros recursos aparte de los libros de texto que sí den voz a esas mujeres que cambiaron la historia. Porque sí, la historia siempre la han escrito los vencedores y qué casualidad que estos ganadores son varones. Lo que no sabe la mayoría de la gente es que también hay mujeres que cambiaron el rumbo de la historia, pero ellas no pueden presumir de ser ganadoras ni de firmar con su nombre en el inmenso libro de la historia, porque eran mujeres.

Un claro ejemplo: Neil Armstrong. Fue el primer hombre en llegar a la luna. Una de sus citas está escrita con letras de oro en el libro de la historia "un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad". Lo que casi nadie sabes es que sin Margaret Hamilton ni Armstrong ni Aldrin habrían subido siquiera al cohete, pues esta mujer fue quien escribió el código de software que llevó a estos dos hombres a la luna.

¿Y qué me decís de Alexander Fleming? Sí, ese señor que accidentalmente descubrió la penicilina, un antibiótico que revolucionó la medicina moderna. ¿Pero quién descubrió la estructura de la penicilina que permitiría poder conseguirla desde cero en un laboratorio para no tener que depender de los hongos para conseguirla? Dorothy Crowfoot Hodgkin. Por cierto, ¿hay alguien que esté bajo de la vitamina B12 (esencial para el funcionamiento del cerebro y también para la formación de la sangre en el cuerpo) o que sea diabético? Pues agradecedle a esta mujer que descubriera y analizara la estructura de la vitamina B12 y de la insulina.

¿E Igne Lehmann? ¿La habéis estudiado en Ciencias Naturales o Sociales? ¿No? Pues deberíais. Hasta en literatura. Pues es la sismóloga que echó por la borda la fantástica historia de Julio Verne y su Viaje al centro de la Tierra al descubrir qué hay realmente en el centro de la Tierra, una esfera interna de hirro sólido y una capa de hierro líquido que la envuelve, en lugar de ser todo líquido, tipo lava ardiendo, como creían los científicos hasta ese momento.

Las proezas, hazañas, descubrimientos, avances, experimentos, premios, desprecios, dificultades,  facilidades, estudios y trabajos de veintidós mujeres más, aparte de estas tres que os acabo de comentar, es lo que encontraréis en este libro ilustrado. Veinticinco mujeres que se dedicaron a la astronomía, la química, la física, matemáticas, medicina... de todas partes del planeta y de todas las épocas, ordenadas por orden cronológico. Cada una con su ilustración y unos datos básicos como los de Agnodice, la primera médica conocida de la historia:

Fecha y lugar de nacimiento
Siglo IV a. de C. (Atenas, Grecia).

Su mayor logro
Convertirse en médica cuando la medicina estaba prohibida para las mujeres.

Su lema
«Las mujeres somos tan buenas como los hombres.»

Cópiale
Lucha por tus sueños aunque nadie los entienda.

A continuación encontramos su historia, la historia de cómo veinticinco mujeres (aunque seguro que hay muchísimas más) lograron anteponerse a las injusticias y barreras dictadas por sociedades basadas en el patriarcado y de cómo lucharon por su sueño, el poder tener una educación digna y poder dedicarse a lo que más les gustaba en el mundo, la ciencia. Algunas de estas mujeres nacieron en el seno de familias adineradas que creyeron en ellas y las ayudaron a hacer ese sueño realidad. Otras, tuvieron que partir desde cero con sus propios medios y sin el apoyo de nadie. Veinticinco vidas diferentes con algo en común: su pasión y determinación. Veinticinco historias de motivación, de talento, de inteligencia, de superación, que te hacen creer en ti y en tu sueño, pues si ellas pudieron lograr el suyo, ¿por qué tú no?
Una de las cosas que más me ha llamado la atención de este libro, aparte de que en mi vida había escuchado el nombre de ninguna de estas veinticinco mujeres, que ya es delito, es que al ir por orden cronológico, al llegar a las últimas páginas descubrimos historias de mujeres que aún viven hoy día, que siguen en activo y que se merecen todo el reconocimiento y apoyo del mundo como Patricia Bath y May - Britt Moser. Así que desde mi humilde rinconcito del ciberespacio, os pido que no os ceguéis. Este libro ha sido pensado para dar visibilidad y valorar a estas mujeres y su inestimable contribución a la ciencia como se merecen, así que no lo dejéis pasar. Todo este saber cultural no os lo van a enseñar ni en el colegio (por el momento, esperemos que eso cambie algún día) ni en los medios de comunicación. Desgraciadamente, vivimos en una sociedad en la que vemos y oímos lo que los de arriba quieren que veamos y oigamos, a no ser que nosotros por nuestra cuenta nos pongamos a investigar más profundamente sobre lo que nos interesa concretamente. Y este libro es una de esas herramientas que os pueden servir a la hora de conocer mejor el papel de la mujer en la ciencia, tan infravalorado desde siempre.

Finalmente, en el libro encontramos, no solo una línea del tiempo con todos los nombres y pequeñas ilustraciones de estas mujeres para ubicarnos más fácilmente, sino la explicación de por qué ciertos nombres que son más conocidos en la ciencia como Hipatia de Alejandría, Ada Byron, Marie Curie, Ángela Ruiz Robles, Jane Goodall o Valentina Tereshkova no aparecen en este libro (no nos engañemos, yo solo conocía a Hipatia y Curie, pero quería nombrarlas a todas), y es que, prácticamente con la misma estructura, encontramos un libro anterior a este y por los mismos autores titulado Las chicas son guerreras, con veintiséis ejemplos de mujeres que han hecho historia. Libro con el que espero hacerme muy pronto.

He de resaltar también, y ya con esto termino, que el lenguaje que utilizan para explicar los tecnicismos y demás prácticas científicas que aparecen en este libro se utiliza un lenguaje muy cercano, cotidiano y sencillo con el que hasta la persona menos afín a las ciencias (y sí, me refiero a mí) puede entenderlo absolutamente todo. Además el texto se dirige a veces directamente al lector, lo que hace que te sientas totalmente implicada y conectada con estas historias reales.


Así que ya sabéis, haceos con este libro sin dudarlo, la mejor opción para regalar el día 11 de febrero, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, porque merece la pena tanto luchar por nuestros derechos y nuestros sueños, como valorar la lucha de las mujeres y personas en general que nos precedieron. Y recordad que podéis compartirlo y hablar de él en las redes sociales con el hashtag #ChicasDeCiencias.

¡Un abrazo enrome y que le día 11 de febrero paséis un magnífico
Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia! 💚

1 feb. 2018

RESEÑA | Olga de papel (Elisabetta Gnone)


¡Hola, mis Utópicos!
No sabéis lo que me alegra traeros hoy esta reseña. Se trata del nuevo libro de Elisabetta Gnone, la autora de la saga que me enganchó a la literatura y de la que hace unos meses os traje reseña: FAIRY OAK. Así que os hacéis una idea de lo emocionada que estuve cuando supe que la autora sacaba nuevo libro, Olga de papel, el viaje extraordinario (click para ir a la ficha del libro), y más aún cuando la editorial me lo cedió tan amablemente con un marcapáginas precioso y un dossier de prensa. Os lo enseñaré todo en la vídeo reseña que haré para que podáis admirar esta maravillosa obra de arte en todo su esplendor y editaré este post para agregarla en cuanto esté publicada. Y ahora, sin más dilación... ¡dentro reseña!



Antes que nada, he de advertiros de que este es un libro solo apto para aquellas personas, niños y jóvenes, adultos y ancianos, que amen las historias, que les guste escucharlas, que se les erice la piel con sus aventuras, que les haga palpitar el corazón, que se encariñen con los personajes y que rían y lloren con ellos. Si tú eres una de esas personas que vive las historias como si fueran la suya propia, bienvenido/a. Estarás leyendo el libro adecuado.

Con una edición muy cuidada, con pequeñas ilustraciones al principio de cada capítulo, al final de cada escena y dos tipos de letra diferentes que nos orientan en la lectura, Olga de papel son dos historias en una: por un lado tenemos la historia de la que se ha convertido en mi cuentacuentos favorita, Olga Tindal, que es quien nos narra la historia de Olga de papel, una niña de papel que sueña con convertirse en una niña de carne y hueso. Sí, podría decirse que este libro es un retelling del clásico Pinocho. Pero no, en este cuento no hay hadas azules, sino brujas; en este cuento no hay ballenas, sino globos aerostáticos; en este cuento no hay una ciudad del juego y la diversión donde las personas se convierten en burros, sino un circo donde encuentran un hogar las personas perdidas que desde ese momento son encontradas; en este libro no hay un Pepito grillo, hay un señor tejón... Una versión diferente, emotiva, actualizada y muy especial. Así es Olga de papel.
No engaña a los ojos lo que va derecho al corazón...
Pero, vamos por partes:
En la historia de Olga Tindal, la conocemos a ella y a sus vecinos, los habitantes de un pueblo pacífico, pero muy chismoso, que se encuentra a la orilla de un río. Este pueblo está dividido en dos: los habitantes que creen que las historias que cuenta Olga son verdad y los que sostienen que son mentira, puras fantasías de niños que un adulto nunca debería creerse. Pero ahí estan los encantadores señor Yibod y el profesor Ben Debrís, entre otros, buscando la manera de demostrar que Olga ha tenido que vivir esas historias porque una niña de su edad no podría inventárselas de la nada, por la cantidad de detalles y emociones que transmite. Junto a Olga conoceremos también a sus dos mejores amigos, Mima y Oruga. La primera es una chica decidida, amiga de sus amigos y que solo quiere lo mejor para ellos, aunque a lo mejor lo demuestra de una manera demasiado directa y franca, realmente con una personalidad fuerte y arrolladora. Por el contrario, Oruga es un chico que... bueno, esta frases suya creo que lo definirá mejor que yo:
—¡Lloro porque tienen razón! —protestó Oruga—. ¡Salta a la vista que soy un blandengue, soy una oruga cuatrojos, un gusano pudremanzanas! ¡Todo eso dicen de mí! ¡Doy asco!
Y tú, ¿qué dotes tienes?
Por suerte, ninguna de sus amigas piensa igual que él y poco a poco Oruga aprende a quererse y se fortalece. Por eso digo que este libro es muy especial, pues no solo vemos la evolución de los personajes de la historia que cuenta Olga, sino de los personajes reales que escuchan esa historia. Es maravilloso ver cómo ambas historias evolucionan y crecen a la par.

Después tenemos a la madre de Olga, muy parecida a su hija; y a la abuela de la niña, todo lo contrario que ellas, muy realista, estricta y no soporta las historias de Olga. ¿Por qué? Lo descubrimos hacia el final de la historia...

En cuanto al resto de habitantes del pueblo, encontramos a más niños que quieren escuchar las historias de Olga, niños más gamberretes y los adultos, con oficios y situaciones diferentes y, como ya he dicho antes, distintas opiniones respecto a Olga y sus historias. En este libro, cada personaje, por insignificante que sea (no hay nadie insignificante en este mundo), tiene una historia y algo que decir.
Olga se había hecho la idea de que en realidad la señora Yibod (ella era la mujer bala y él quien encendía la mecha) no hubiera muerto, sino que la hubiera disparado muy lejos su marido, que desde entonces la buscaba. «Y de noche es más fácil distinguir una estela luminosa que cruce la bóveda celeste»
Pero si alguien tiene de verdad muchas cosas que decir, esa es Olga Tindal, nuestra protagonista: tierna, reservada, calmada y, sobre todo, soñadora. Cuenta las historias como nadie, con un talento y una gracia inigualables. Logra dotar a sus personajes de vida propia y por eso todos los habitantes del pueblo la escuchan embobados, lo admitan o no.

Y no es para menos. Porque la historia en la que nos sumergimos de la mano de Olga es... sencillamente espectacular. Una fábula sobre la búsqueda de la propia identidad, sobre los deseos, sobre la autoestima, la familia y los amigos. Es un viaje lleno de baches y de gente dispuesta a ayudar. De personajes que te ponen zancadillas y de otros que te ofrecen su mano.

Es una historia fantástica, pero tan real como la vida misma. Es la lucha por un sueño, cueste lo que cueste y aunque haya que vencer a las dudas, ¿es de verdad lo que quiero?, ¿tan mal estoy así?, ¿para qué sirvo?, ¿qué dotes tengo?

De esta manera, acompañamos a Olga de papel en un viaje trepidante hacia lo desconocido en busca de la bruja Eusebia, la única persona en el mundo que puede convertir a Olga en una niña de verdad. Cada paso que dé será una aventura y cada personaje que se encuentre, un gran compañero de viaje. Un recorrido lleno de encuentros y despedidas, de esperanza e ilusión, pero también de agotamiento y dudas. Un personaje muy humano, con el que empatizaremos en seguida.

En cuanto a los compis que se va encontrando en el camino... ¿qué puedo decir? A cuál más original, pintoresco y adorable. Aunque, sin duda, yo me quedo con Meles meles ;)
O sea, que tú crees en el tejón parlante y culto, que dice «antes muerto» en latín, malo mori, ¿no, Ben? ¡Malo mori! Y que le reveló el nombre científico de su especie mientras servía una cena suculenta que él mismo había preparado.
En fin, resumiendo, que sabéis que cuando hablo de algo que me fascina si no me pongo freno no acabo nunca: Olga de papel es una historia muy tierna, divertida y llena de luces y sombras con la que aprenderemos el verdadero valor de las palabras, de las historias y de la vida. Muy recomendable a todo el mundo que esté dispuesto a escuchar una buena historia y formar parte de ella.


A continuación, os dejo la vídeo reseña donde podréis apreciar mejor esta magnífica edición :)

Y por último, os dejo diferentes enlaces de interés y redes sociales donde podréis encontrar más información del libro y compartirlo si os ha gustado :3


Ahora sí que sí, me despido deseando que os haya gustado la reseña,
que le déis una oportunidad a esta joya de libro y 

¡Un abrazo enrome y feliz mitad de semana! 💜

25 ene. 2018

INFORMACIÓN | ¿Quieres formar parte de mi poemario?

¡Hola, mis Utópicos! Hoy iba a traeros la reseña del último libro que terminé, el único por el cual puedo decir que me he pasado la noche en vela (hasta las cuatro de la madrugada) para terminarlo, La Leyenda del Rey Errante de Laura Gallego. ¡Pero no! Hoy no os voy a traer su reseña (ya hay una pequeñita en Goodreads, por si queréis un adelanto) y el motivo por el cuál no la váis a tener hoy es lo que va a abarcar toda esta entrada. (Vale, creo que me he explicado fatal, sigue leyendo para enterarte, prometo que me explicaré mejor de ahora en adelante).


No os puedo traer la reseña hoy porque mi cabeza no da para más, llevo todo el día con el ordenador, escribiendo, copiando, leyendo, borrando, reescribiendo... mi novela y, sobre todo, mi poemario. Los que me sigáis por Instagram (si no lo hacéis, ya estáis tardando porque tendréis acceso a información privilegiada como unboxings y noticias de este tipo) ya sabréis que hace unos meses decidí autopublicar mi primer poemario.

En verano realicé el primer borrador. Hice un tour por la mayoría de las redes sociales donde había publicado mis poemas desde septiembre de 2010 (cuando me creé el blog) hasta aquel momento, verano de 2017. 170 páginas salieron de esa primera criba. Después hice una pequeña autocorrección ortográfica. Y ahora vuelvo a hacerla al tiempo que hago una segunda ronda en busca de poemas que me haya podido dejar en el tintero (la mayoría de Wattpad xD) y elimino otros tantos que no me gustan tanto, que redundan o que sencillamente no quiero que vean la luz por las razones que sean.

El caso, me quedan dos capítulos por terminar de revisar para cerrar completamente el poemario. A día de hoy me ocupa 185 páginas de word, a página o, como mucho, dos páginas por poema. Pero, aparte, como yo sé que sin vosotros no hubiera escrito ni la mitad de lo que lo he hecho durante mi adolescencia porque siempre me habéis animado mucho a que siga escribiendo, quiero pediros, a modo de agradecimiento, que también participéis en mi poemario, que lo hagáis vuestro, que dejéis vuestra huella en él de la misma forma en que habéis dejado huella en mí.


Os voy a contar lo que he pensado:
No sé si os acordaréis de la reseña que hice en verano del poemario Amarte sin haches de José Nebreda. De hecho, acabo de ver que ya en esa reseña estaba decidida a tomar prestada su idea jaja así que os comento: en el epílogo de su poemario, el autor le pidió a mucha gente que le mandaran breves definiciones de lo que era para ellos el amor. El resultado fue un compendio maravilloso de definiciones de esta mágica palabra, todas diferentes, pero todas válidas. Pues bien, lo que yo quiero para mi poemario es exactamente lo mismo, pero en lugar de con la palabra amor, con la palabra crecer.

Es decir, si vosotros queréis aparecer en el epílogo de mi poemario, no tenéis más que mandar vuestra breve definición de lo que es para vosotros o de lo que significa para vosotros crecer (tres líneas de word como máximo) y el nombre con el que queréis firmar (seudónimo, nombre, nombre y apellidos...) al correo de mi canal de YouTube: deliriosutopicos@gmail.com o, si lo preferís, rellenando el formulario de contacto que encontraréis en el lateral derecho de este blog, en ambos casos con el asunto CRECER.

Conforme me vayan llegando vuestras definiciones (¡ay, qué ilu me hace!) las iré añadiendo al poemario. Ya tengo las que me llegaron de la gente que me sigue por Instagram, ahora quiero las de mis querid@s bloggers. Espero de todo corazón que os animéis a participar porque de verdad que podemos crear algo muy grande y muy bonito entre todos.

Después de esto ya solo me queda pediros que, por favor, participéis en esta encuesta de Twitter de cara a todas mis posibles futuras publicaciones como escritora "profesional":


Y poco más me queda por deciros. Tanto el título como la portada del poemario os las enseñaré cuando esté más cerca el momento de la publicación. ¡Ah, sí! Se me olvidaba jaja la plataforma donde pienso autopublicarlo es Amazon. Después de valorar un montón de posibilidades, me he decantado por esta porque me da la posibilidad de publicarlo tanto en papel como en digital y, como es una de las mayores plataformas a nivel mundial, creo que es la mejor opción para que lo podáis conseguir fácilmente tanto las personas que viven en España como las que vivan en cualquier otra parte del mundo. De esta manera, será impresión bajo demanda, es decir, se imprimirán los ejemplares que pidáis, ni más ni menos. Pero, obviamente, habrán sorpresas, yo tengo un dinerito ahorrado para pedir yo unos cuantos ejemplares y hacer sorteos y pedidos más chachis con marcapáginas y cosas.

Vamos, que yo tengo en mi mente hacer esto bien y poder agradeceros con este poemario que me hayáis acompañado en una etapa muy importante de mi vida como lo ha sido la adolescencia y esta me parece una idea muy bonita de cerrar ese capítulo. Así que he escrito este testamento porque he considerado que debíais estar al corriente de cómo están las cosas a día de hoy y que sepáis por qué no tengo demasiado tiempo para actualizar el blog, pasarme por los vuestros, etc., pero aún así poco a poco voy sacando huequitos para hacerlo.

Y ya por último, ahora sí que sí, aprovecho para dejaros por aquí el vídeo que acabo de publicar hace nada en el canal donde hablo de mi experiencia y los libros que me compré en mi última visita a la librería de segunda mano Re-Read de Alicante. ¡Espero que os guste mucho!


¡Esto es todo por hoy, mis Utópicos!
Espero que me mandéis vuestras definiciones de crecer al correo o al formulario de contacto
y nada, contadme qué os parece la idea del poemario, qué más cosas queréis saber de él
y ya de paso qué os ha parecido el vídeo y vuestras experiencias
con librerías de segunda mano.

¡Un abrazo enorme! 💜

17 ene. 2018

REFLEXIONES LITERARIAS | Cuantas más ilustraciones... ¿más infantil?


"Las ilustraciones limitan el imaginario del lector"
"Una novela para adultos no debe tener ilustraciones, como mucho un mapa, porque los adultos ya tienen desarrollado su imaginario"

Estas frases las dijo una persona a la que yo considero buena lectora y profesional del lenguaje y letras en general, por eso me decepcionó mucho cuando estas palabras salieron de su boca. No, decepción no, es más bien indignación. Y ahora os voy a explicar por qué:

Desde mi punto de vista, tanto las palabras, es decir, los textos escritos, como las imágenes (ilustraciones, fotografías, etc.), son distintos medios de comunicación, que pueden funcionar a la perfección tanto separados como juntos. Ahora bien, en un libro, ¿qué es lo que pretende el escritor o escritora? ¡COMUNICAR! ¡¿Qué más te da que te comunique y te haga llegar su mensaje o su historia solo por texto, que solo por imagen, que por ambas cosas?! Pues no. Según esta persona, y mucha gente, a partir de cierta edad las ilustraciones están de más en las novelas. Pero yo siempre he pensado que las ilustraciones le dan un plus a la historia.

Recalcar aquí que con que aparezcan ilustraciones en una novela de narrativa adulta me refiero a diez como mucho en toda la novela, tipo la versión ilustrada de La Emperatriz de los Etéreos de Laura Gallego (pincha para acceder a la reseña y ver ejemplos), con sus ilustraciones en blanco y negro cada x páginas, sin recargar el libro de ilustraciones, pero habiendo alguna en momentos clave. (Si tú eres de esas personas que no tocarías ni con un palo una novela "de adultos" que tuviera algunas ilustraciones, por favor, abandona este post inmediatamente, pues yo no me hago responsable de los sentimientos que mis palabras y opinión puedan provocar en ti).

Porque sí, es cierto que los libros con ilustraciones se recomiendan especialmente a los más pequeños porque son más atractivos para ellos, lo cual les incita a leer, capta su atención, aunque todavía no sepan leer muy bien con las ilustraciones entienden mejor el mensaje... eso nadie lo duda. También es cierto que, dependiendo del grado de originalidad de las ilustraciones, estas ayudan a desarrollar el imaginario de los más pequeños, a ampliarlo, a expandirlo... Pero solo los dibujos originales, porque si en un libro a un niño le retratas una casa exactamente igual que la suya o la de sus vecinos, ¿eso ayuda a crear y desarrollar su imaginario? La respuesta es NO. Ahora bien, si la casa en lugar de ser cuadrada es redonda, si en lugar de un tejado tiene una tortuga y si en lugar de estar rodeada por otras casas o en medio de un campo se sitúa en un mar de letras... ah, ahí la cosa cambia. En ese caso sí que le estás ampliando horizontes al niño. Ahí la ilustración sí aporta y sí es necesaria. De la otra manera, con la casa ordinaria, el dibujo solo puede servir para rellenar hojas y que el libro sea más colorido, pero siendo sinceros, aportar, lo que se dice aportar... una casa normal y corriente no le aporta nada nuevo al niño.

Porque, pensémoslo bien, un niño ya de por sí tiene una imaginación desbordante. Son capaces de inventarse historias a punta pala, crear juegos sacados de la manga, dibujar cosas extraordinarias... ¡Ellos ya vienen con un mar de imaginación en su interior! Ellos, ya de por sí, cuando tienen unos 6 años dibujan el cielo verde, el tejado de la casa azul, el árbol lila y te ponen un barco pirata flotando en el jardín. Es conforme van pasando los años que su mundo se reduce y simplifica: el cielo es azul, el árbol es marrón y verde, los barcos van por el mar... poco a poco, la realidad, consciente o inconscientemente, va reduciendo ese imaginario paulatinamente. Y así hasta que llegan a la edad adulta, donde esta persona en cuestión dice que los libros no necesitan ilustraciones porque los adultos ya tienen el imaginario muy desarrollado. Perdona, tendrán el imaginario desarrollado x personas adultas, las que se han interesado por el arte y nunca se han dejado vencer por la realidad, pero el resto que han sido víctimas de lo "normal", lo establecido y los que en lugar de seguir el camino de baldosas amarillas han seguido el camino de la masa... esos tendrán de imaginación lo que yo de contorsionista de un circo ruso.

Otra cosa es que me digas que algunos adultos prefieren imaginarse a los personajes y las localizaciones de los libros como ellos quieran y que esa manera sea la única válida e inamovible para ellos. Vale. Lo puedo entender. No lo comparto, pero lo entiendo. Lo mismo pasa con las películas: no me gusta leer un libró después de haber visto la película o no me gusta que se hagan películas de los libros porque eso limita mata mi imaginación y mi creatividad. ¿Perdona? ¿No será que tú no tienes la suficiente imaginción como para aceptar e integrar en tu imaginario diferentes versiones y puntos de vista de una misma cosa? ¿No será que tú te cierras solo a una cosa, bien a lo tuyo o bien a lo de la película y eres tú quien se está autoimponiendo barreras?

¿En serio tanta gente está en contra de que los medios artísticos visuales se junten con la literatura? ¿En serio dos formas de arte diferentes que se unen producen tanto rechazo? ¿En serio una imagen (móvil o estática) le resta significado a una historia escrita en lugar de sumárselo? Eso ya no lo puedo entender. No puedo entender cómo gente que se deja engatusar por una portada bonita o una edición especial luego abre el libro, ve ilustraciones y piensa que es más infantil por ello o cree que le están matando su imaginario. Te lo matas tú si crees que esa ilustración es la única y verdadera.

Y habrá quien me diga que para las personas que nos gusten los libros con ilustraciones siempre está la opción de comprar, si existe, porque no siempre hay de todas las novelas, la versión ilustrada de x libro o la versión en cómic. O que las personas a las que nos gustan las ilustraciones de nuestras historias favoritas busquemos fan-arts y nos tiremos días enteros en Pinterest o DeviantArt. Sí. Pero si nosotros no somos más infantiles (que no niños, pues yo soy partidaria de mantener a mi niña interior viva hasta el día de mi muerte) por comparar estas ediciones específicas o buscar estas ilustraciones que complementen nuestros textos favoritos, ¿por qué tiene que ser más infantil un libro por llevar x ilustraciones ya incorporadas (que no digo en todas las páginas, solo para representar x aspectos importantes de la novela)?

Pero basta ya de cháchara. Voy a poneros ilustraciones de ciertos libros catalogados para "adultos" y si de verdad alguien piensa que insultan o limitan su imaginación, o si a alguien le tiraría para atrás a la hora de comparar un libro si la viera, decídmelo y admitiré que las ilustraciones en los libros para adultos están de más. Que para eso ya están los cómics. Pero si os gustan las ilustraciones, si os parecen puro arte y pensáis que le sumaría belleza y valor a un libro de narrativa (cómics y álbumes ilustrados para adultos aparte), decídmelo y seguiré teniendo fe en la literatura y el arte en general.

(Todas las imágene son de Pinterest, siento no poder localizar el nombre de los artistas para reconocerles su autoría)

El nombre del viento (Patrick Rothfuss)
El nombre del viento (Patrick Rothfuss)
Orgullo y Prejuicio (Jane Austen)
Orgullo y Prejuicio (Jane Austen)
Sherlock Holmes (Arthur Conan Doyle)
Sherlock Holmes (Arthur Conan Doyle)
La ladrona de libros (Markus Zusak)
La ladrona de libros (Markus Zusak)
Técnicas pictóricas diferentes. Historias diferentes. Géneros diferentes. Todas "novelas adultas". ¿Diríais que estos libros son más infantiles por tener unas cuantas ilustraiones? ¿Diríais que estas ilustraciones limitan vuestra imaginación? ¿Creéis que las distintas modalidades de arte (literatura y pintura) no se deberían mezclar? ¿O pensáis que, cuantas más expresiones artísticas, mejor? ¡SE ABRE EL DEBATE! (Solo podrá participar y comentar en esta entrada la gente que haya leído el post completo y que defienda su opinión o punto de vista desde le respeto y la tolerancia)


¡Y hasta aquí la entrada de hoy!
Como véis, este año no solo voy a hablar de libros,
también de reflexiones literarias. Esta ha sido la primera.
Ahora es vuestro turno de dejarme vuestr opinión sobre este tema
y de proponerme otros asuntos literarios sobre los que queráis que hable,
que dé mi opinión y punto de vista.
¡CONTADME!


¡Un abrazo enrome y feliz mitad de semana! 💛